Saltar al contenido
Portada » ¿Cuáles son los principales síntomas de la ansiedad?

¿Cuáles son los principales síntomas de la ansiedad?

La ansiedad es un grave problema que sufren millones de personas en el mundo. Los principales signos y síntomas de este trastorno no son del todo conocidos, pudiendo confundirse con el estrés y otras enfermedades de mayor gravedad que nada tienen que ver.

 

Para cualquier Psicólogo especialista en tratamientos de ansiedad en Ourense, la tensión y el nerviosismo visibles forman parte del cuadro sintomatológico de este problema. Y es que la mayoría de personas con ansiedad manifiestan una agitación evidente, que deriva en una dificultad para mantenerse serenos y para detener los temblores y la sudoración.

 

Los afectados de ansiedad también experimentan problemas para concentrarse en sus ocupaciones diarias. Por lo general, la causa está en los pensamientos circulares y obsesivos y en la dificultad para poner freno a sus preocupaciones, frecuentemente derivadas del detonante del estado de ansiedad (pérdida de empleo, abandono de pareja, etcétera).

 

Del punto anterior se deduce otro de los síntomas habituales de las personas con ansiedad: el insomnio, ocasionado no sólo por la preocupación sino por el estado de alerta permanente al que induce este problema emocional. Además, este obstáculo para conciliar el sueño aumenta el cansancio y la falta de fuerza y vitalidad de los afectados de este trastorno.

 

Las complicaciones gastrointestinales ocupan un lugar importante en la sintomatología de las personas con ansiedad. De hecho, la denominada ‘ansiedad estomacal’ es una de las primeras manifestaciones de estrés, que en ocasiones antecede a los trastornos de ansiedad. Su razón médica reside en un incremento en la producción de cortisol, que acrecienta la cantidad de ácido estomacal en los intestinos.

 

Incluso en reposo, una persona con ansiedad percibe aumentos en su actividad cardíaca, mostrando incluso una respiración agitada, con picos que la obligan a hiperventilarse. Asimismo, no es extraño que tengan la necesidad de evitar objetos, lugares o personas que acrecientan su ansiedad, a saber: la empresa en la que era empleado antes de su despido, los parques donde paseaba con su pareja, etcétera.